Me Crié en La Loma.
Un día cundo las Novatadas de nuestra Promoción el GM Virgós como castigo me ordenó que bajara la escalera y la subiera otra vez, cosa que hice con tal rapidez que él no creía que lo había hecho en tan corto tiempo. Tengo muchas memorias imborrable de la Loma, de sus laderas y sus escondrijos. Todo este preámbulo para llegar a una conclusión, leyendo la verborrea de los expertos en geología que quieren justificar, para aplacar las quejas y los grandes fallos que ellos han cometido en dejar y provocar por sus actividades el desplome y destrucción del Edificio Principal de la Academia Naval del Mariel. Miremos la verborrea técnica de estos “especialistas geólogos”:
El caso de los deslizamientos en el Mariel es el resultado de un proceso hidro-geológico-geomorfológico con extremas incidencias antrópicas. En las elevaciones se produce una ruptura de las fuerzas de cohesión del macizo (Iturralde-Vinent, M. e Iliev, 71) por el paso de aguas subterráneas a través de una falla que se ubica paralelamente a las zonas deslizantes, la cual influye de forma proporcional sobre su constitución geológica (Formación Universidad, que data del Eoceno Inferior), compuestas por las calizas, margas y arcillas, estas últimas con características muy plásticas, como resultado de su estadio bentonítico. Las arcillas bentoníticas son impermeables al paso del agua en sus máximos niveles de saturación. Esto se produce acumulativamente y en los períodos lluviosos se sobresaturan, entonces ocurre que por encima de ellas se deslizan las rocas más pesadas, provocando múltiples escenarios entre ellos, cambios cualitativos en la topografía. Es significativo destacar que los movimientos de pendientes no producen avalanchas inesperadas producto de la poca altura de la elevación. Pacheco-Lewis, l998).
Tomando como referencia que las ocurrencias por deslizamientos se producen fundamentalmente en los períodos lluviosos ( Pacheco Moreno, S. Elier; y Alberto Lewis Concepción, l998), fueron analizadas las estadísticas de las lluvias caídas, controladas por las estaciones pluviométricas, determinándose que el incremento del número de deslizamientos se destacan críticamente una vez superados los 1000 milímetros de acumulación anual, para este caso.
Una vez zonificadas y analizadas las áreas de escenarios de peligro, se confirman que existen cinco vectores deslizantes, dos de los cuales son los más activos, denominados A y B. El Vector A, con dirección NW, tiene aproximadamente un kilómetro de largo, con caída de anfiteatro a una cota de 70 metros de altura, manifestándose también derrumbes, inclinación de los árboles, redes eléctricas y telefónicas, entre otros fenómenos (Pacheco & Lewis, 1998) como puede verse en la siguiente fotografía de un muro de 0.50 m y 2.50 de altura, en la parte delantera de la lengua de deslizamiento
El caso de los deslizamientos en el Mariel es el resultado de un proceso hidro-geológico-geomorfológico con extremas incidencias antrópicas. En las elevaciones se produce una ruptura de las fuerzas de cohesión del macizo (Iturralde-Vinent, M. e Iliev, 71) por el paso de aguas subterráneas a través de una falla que se ubica paralelamente a las zonas deslizantes, la cual influye de forma proporcional sobre su constitución geológica (Formación Universidad, que data del Eoceno Inferior), compuestas por las calizas, margas y arcillas, estas últimas con características muy plásticas, como resultado de su estadío bentonítico.
Otras manifestaciones ocurridas, fueron los ascensos de la red vial, que en el caso de las aceras tomaron la altura de hasta 2.50 metros, las que posteriormente fueron tapadas por el avance continuo de tierra y arcilla. En una etapa posterior del proceso se llegan a producir caídas de bloques, con 50 metros de largo y 1.5 m de profundidad, sobre la carretera principal hacia la Academia Naval, interrumpiendo prácticamente el acceso (Pacheco Moreno, S. Elier; y Alberto Lewis Concepción, 1998).
Estos deslizamientos se encuentran hoy
en día en una etapa de madurez y constituyen una experiencia a tomar en
cuenta en los planes de Ordenamiento Territorial debido a las múltiples
afectaciones que han provocado desde los años 60 hasta la actualidad.
Entre los impactos negativos más
relevantes se pueden señalar:
Desde el punto de vista económico se
destacan pérdidas acumulativas que sobrepasan los seis millones ($ 6 000
000.00) de pesos, con severas afectaciones en la infraestructura
construida.
Como resultado de esta situación en
los períodos de crisis se evacuaron más de 1200 personas por la Defensa
Civil y se construyeron 300 viviendas por parte del Gobierno asegurando
el habitad de las personas que fueron afectadas.
Conclusiones
Las investigaciones complejas
conducidas en el poblado del Mariel y sus alrededores permitieron
obtener las siguientes conclusiones:
El agente disparador fundamental es la lluvia y en segundo lugar la sismicidad asociada a la actividad antrópica.
El proceso propiciador del peligro es
la interacción de los factores hidro-geológico-geomorfológico en zonas
cársicas con la incidencia histórica del hombre que ha realizado obras
técnicas sin estudios previos adecuados.
El análisis estadístico-matemático
permitió conocer que sobrepasados los l 000 milímetros de lluvias caídas
en el área, esta se desestabiliza y comienzan las formas de ocurrencia
por deslizamientos.
Para el caso estudiado, todas las
pendientes mayores de l7 grados son deslizables, siempre y cuando esté
presente la formación geológica Universidad del Eoceno Inferior al
Mioceno Inferior, constituida por calizas interestratificadas con margas
y arcillas bentoníticas.
Los movimientos que se producen característicamente son plásticos, lentos y prolongados, en llanuras medias
(H < 120 m), siempre y cuando no haya un efecto disparador imprevisto.