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Análisis sobre la Marina de Guerra y la Marina Mercante de Cuba


Lo que considero la pequeña edad de oro de la Marina de Guerra Cubana tuvo lugar al construirse los cruceros "Cuba" y "Patria" a principios del siglo XX. Pero a partir de entonces en Cuba no se desarrolló una sólida tradición marina. Contrario a lo que sucedía en países como Gran Bretaña y Japón no se miraba más allá del litoral en busca de respuesta a diversos problemas. La carrera naval no era popular y muchos afirmaban sin empacho que el mar era para los "pescao" a pesar de que a veces las olas prácticamente llegaban a nuestras puertas.

No importaba que tuviéramos una situación geográfica privilegiada y excelentes bahías de bolsa. Y mientras no se recordaba a los famosos navíos de línea españoles construidos en territorio cubano durante el siglo XVIII, las facilidades que pudieran ser definidas como astilleros eran muy pocas. Mayormente eran los carpinteros de ribera quienes demostraban un arte que aunque rústico en la construcción de goletas culminó con embarcaciones como "El Criollo", el impecable yate que participó en muchas regatas internacionales. Y también como "El Fanjul" que me parecía impresionante cuando yo era niño.

Cuba hubiera podido sostener una notable marina mercante porque aún en los peores momentos las exportaciones e importaciones requería el uso de numerosos buques de carga. Sin embargo eran navieras extranjeras las que controlaban un desmedido porcentaje del tráfico desde o hacia puertos cubanos. De todas maneras posiblemente hoy el desarrollo de eficientes aviones comerciales hubiera limitado el tonelaje de la carga y el número de pasajeros transportados por vía marítima, al igual que el auge del ferrocarril afectó el servicio de cabotaje entre los puertos cubanos. Aún siendo colonia española Cuba tuvo ferrocarril después de EU y 10 años antes que España, y el sistema ferroviario cubano llegó a ser el mejor de toda la América Latina. El incremento del transporte motorizado luego de la inauguración de la Carretera Central en 1931 también redujo el uso de goletas y otros barcos pequeños ,aunque la clásica motonave "El Pinero" permaneció como epítome de la navegación costera cubana en la ruta de Batabanó a Nueva Gerona.

Para finales de los años cuarenta la adquisición de tres fragatas y cuatro buques mercantes fueron pasos significantes en el sector naval cubano tanto en lo militar como en lo civil .Y en 1957 la compra de varias unidades de carga modernas mediante la cooperación de organismos oficiales parecía augurar que después de todo Cuba tendría un futuro en el mar "viento en popa y a toda vela", tal como escribió el poeta español José de Espronceda en "La Canción de Pirata" .

Desafortunadamente llegó el 1 de Enero de 1959. Y repito desafortunadamente porque la crisis en Cuba era sólo de orden político. Antes de la nefasta fecha la joven república cubana había logrado ocupar una posición inclusive por encima de muchos países europeos en diversos aspectos. Y aunque distaba demasiado de ser un paraíso terrenal, los  males que la afectaban en lo social y económico no eran insolubles. En nombre de lo que quedaba por hacer no era necesario una vesánica revolución que la empujaría al abismo. Al considerar el resultado de las últimas cinco décadas no puedo menos que exclamar con cierta tristeza ¡Qué bajo hemos caído!

Lo qué comenzó como un aparente movimiento de rechazo a la disrupción constitucional el 10 de Marzo de 1952 fué en realidad una maquinación de enormes proporciones. Cuando en definitiva prevalecieron las barbas hirsutas mezcladas con el churre del verde olivo serrano "se subió la parada" ignorándose hasta la Constitución de 1940 por la cual se afirmaba haber peleado. Salta a la vista que el objetivo del tirano siempre fué perpetuarse en el poder a viento y marea apoyado por una recua de asesinos y ladrones desarrollados a su imagen.

Bajo una atmósfera deliberadamente enloquecida con una perversa fiebre revolucionaria el fanatismo, la ignorancia y la improvisación llegaron a ser en Cuba el pan nuestro de cada día y caldo de cultivo para la mediocridad y el oportunismo. A no ser que se consideren reivindicaciones los espurios "logros" henchidos de alarde y la torcida semántica que define la opresión como libertad. Tampoco por aquello de "divide y vencerás" se debe olvidar la rienda suelta a la populachera y vulgar envidia para polarizar a los cubanos como nunca antes.

La Marina de Guerra Cubana al jugar con el fuego olvidó que las revoluciones tienden a ser devoradoras y que todos los callos no se pisan en un día. Administrada pero no controlada por los oficiales "puros" puso proa al nadir y el rumbo no se ha cambiado todavía. Algo peor fué lo que sucedió con las flotas mercante y pesquera cubanas .Curiosamente luego de crecer como nunca antes ya sólo son óxido y memorias revestidas con pinceladas de mala administración y bandidaje. Felipe II lamentaba que la Armada Invencible se había perdido al enfrentar a los elementos, no a los hombres. En Cuba por el contrario no fueron los elementos, si no los hombres los culpables de todas las pérdidas.

Como que de acuerdo a la tiranía después de las primeras cinco décadas republicanas Cuba surgió desde la tinieblas a la luz del amanecer revolucionario , gran parte de la historia nacional fué convenientemente convertida en mitología. Y en la canallada hasta José Martí terminó mal parado. Al considerar entre otras muchas cosas que el Capitolio Nacional pasó a ser una "academia de ciencias", y que el Palacio Presidencial se convirtió en un museo revolucionario mientras el ordena y mando continúa desde un edificio originalmente construido para tribunales de justicia, no me sorprende que también la Academia Naval en Mariel estuviera en la mirilla de la campaña para alterar el pasado, y que finalmente fuera condenada a desaparecer. Sin embargo admito que me causó espanto el observar las fotos de aquella joya arquitectónica abandonada y en ruinas. Se ha identificado al menos a un culpable de la destrucción, pero me atrevo a apostar que el sujeto no hubiera sido capaz de mover un dedo sin autorización superior y eso no es difícil concluir donde se originó. Es de todos conocidos que desde hace muchos años en el territorio cubano por regla general ,exceptuando la edificación de facilidades para los turistas extranjeros, no sé construye absolutamente nada Y cada día la destrucción es mayor.

Recientemente supe que el próximo Septiembre las Promociones XVIII y XIX de la Academia Naval en Mariel van a celebrar sus 50 años de graduados. Esos señores tienen todo el derecho de asociación - con la debida anuencia oficial por supuesto -para reunirse y celebrar lo que estimen conveniente. Pero que la celebración tenga lugar en la" Academia Naval nueva localizada en Bacuranao" me parece una burda aprobación del vandalismo y final de la "Academia Naval vieja localizada en Mariel " No estoy seguro que tiempos pasados se recordarán en esa ocasión. Quizás se hable de "los buenos tiempos" cuando se transportaban soldados cubanos a matar y morir en batallas que eran el trabajo sucio sirviendo como carne de cañón a la Unión Soviética, y la satisfacción de un internacionalismo inventado en La Habana. Pero no se intentará plotear donde permanecen insepultos los cadáveres de los niños ahogados al hundirse el remolcador "13 de Marzo", o sé mencionaran a otros que de distintas maneras han perecido en el mar en busca de libertad. También se pasará por alto el hundimiento del crucero "Cuba" a cohetazos y una vez más la tradición marina cubana será como un ancla que garrea sin control.
Cordialmente,
Alberto Gutiérrez Barbero

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