Bandera de Cuba
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LA FLOTA CUBANA DE PESCA.


Parte I

He leído en las páginas del Círculo Naval algunos comentarios y notas sobre la Flota Cubana de Pesca y debido a la relación que en un tiempo tuve con la misma he confeccionado algunas notas que espero contribuyan a clarificar la historia de esta parte de la actividad marítima cubana.

Quiero antes que nada dejar bien establecido el profundo respeto y admiración que siento por los marinos de las flotas pesqueras y sobre todo los de la pesca de altura en donde estos hombres tienen que estar por meses a bordo de buques pequeños por grandes que sean y solo teniendo como horizonte el mar y el cielo además de intensas jornadas de trabajo.

Hago la anterior aclaración pues mis notas en ocasiones serán críticas pero nunca dirigidas a los marinos de la pesca sino a la política del gobierno hacia este sector así como a la falta de profesionalidad y eficiencia de los que dirigieron esta actividad.

Empezando en un orden lo más cronológico posible efectivamente en los años 60 la Flota Cubana de Pesca contaba con cinco buques atuneros (long liners) de construcción japonesa. Estos buques eran pequeños pero muy marineros y hechos por los que más experiencia tienen en este tipo de pesca. Inicialmente los capitanes eran japoneses y tuvieron un desempeño muy bueno.

También habían cinco buques SRTR que eran arrastreros por la banda. Estos buques la refrigeración en bodega era con hielo y faenaban en las aguas del Golfo de México. Inicialmente los capitanes eran soviéticos aunque de aquí salieron algunos de los mejores capitanes cubanos que posteriormente tuvo la FCP.

Posteriormente y durante la década de los años 60, vinieron construidos en España cuatro buques bacaladeros y dos congeladores (“Guasa” y “Biajaiba”), todos arrastreros por la popa. De estos buques el “Guasa” y “Biajaiba” resultaron una buena adquisición y no así los bacaladeros que fueron construidos para una pesca muy especializada como es la del bacalao y sobre todo el bacalao salado pues excepto una pequeña bodega que tenía congelación, el resto de las bodegas estaban hechas para almacenar el bacalao con sal. Los españoles entre otros son expertos en este tipo de pesca y para ello usaban buques mucho más pequeños que los que nosotros mandamos a construir. Además en Cuba no había ninguna experiencia ni personal entrenado para la pesca del bacalao y hubo que contratar españoles para procesar y salar el bacalao pero además el bacalao se pesca en zonas que están compartimentadas con cuotas por países. En fin, el dinero de Liborio invertido en la construcción de estos buques se fue por la borda.

Después en esta misma etapa vinieron los veinte buques atuneros (long liners) construidos en España. Aquí también se mandaron a hacer estos buques con dimensiones muy por encima de las que normalmente tienen los buques japoneses dedicados a este tipo de pesca. Esto fue positivo en el sentido de que tenía mejores facilidades los alojamientos de la tripulación pero las bodegas y por tanto el buque y su costo estaba muy por encima de lo que normalmente un buque de este tipo podía pescar en una campaña y por lo tanto sus exageradas bodegas nunca fueron llenadas en su totalidad aunque hubo que pagar por ellas.

Posteriormente y ya en la etapa de los 70 se mandaron a construir en España veinte buques arrastreros por la popa tipo TACSA a los cuales se sumaron después seis más. Estos buques en su época fueron de los buques arrastreros por la popa más grandes que existían. La eslora era de aproximadamente 100 metros. Eran casi el doble del tamaño de los buques que los españoles usaban para este tipo de pesca. En su momento fueron diseñados para pescar merluza en África del Sur.

Los buques arriba mencionados eran también llamados “buques factorías” pues además de los túneles de congelación y enormes bodegas refrigeradas contaban con una inmensa sala de proceso para procesar los pescados en distintas formas como filetes, etc. así como una fábrica de harina de pescado. A estos buques no nos cansamos de ponerles cosas incluyendo navegación por satélite cuando era algo que se comenzaba a usar en lugar de los tradicionales métodos y ayudas a la navegación que además su instalación no iba en lo absoluto a determinar que el barco pescara más pero formaba parte del conjunto de cosas que se le pusieron para poder después ante el mundo decir que teníamos los barcos más grandes y más modernos del mundo y así se pagaron millones por esta serie de buques.

La merluza que pescaban los españoles en África del Sur era la merluza grande que tiene un alto precio en el mercado europeo y para ello no necesitaban de estos sofisticados buques. Nosotros al no tener la experiencia y el “know-how” de los españoles lo que pescábamos era la merluza chiquita que en España se conoce como pescadilla y que no tiene ningún valor comercial y así fue como nuestro pueblo que al principio conoció el jurel que nos traían los soviéticos todo lleno de espinas pero ellos son como gatos para comer pescado, después tuvimos que acostumbrarnos a la pescadilla o merluza chiquita que traían nuestros barcos pero las desgracias para Liborio no iban a quedar ahí pues posteriormente cuando no se pudo seguir en África por diversas razones fueron a Perú donde también hay merluza pero de peor calidad todavía que la chiquita de África pues la del Perú cuando tratas de cocinarla se te desbarata. Debe aclararse que en el trato con los peruanos había que darle una parte de la pesca que ellos usaban para hacer harina de pescado o para su envío a los Estados Unidos en donde se distribuía en los mercados que le vendían a los negros pobres norteamericanos.

En el año 69 se compraron en Italia dos buques de transporte frigorífico (“Océano Pacífico” y “Océano Índico”) a muy buen precio con el destino de recoger en alta mar la captura de los buques arrastreros y también en ocasiones fueron utilizados en la transportación de carga frigorífica. Con la misma finalidad posteriormente se compraron tres buques frigoríficos en Japón los llamados “Golfos”.

De la RDA vinieron cinco buques arrastreros por la popa los llamados “Atlantic”. Estos eran buques muy utilizados por los alemanes y de un tamaño más acorde a sus posibilidades de pesca, eran buques de una construcción muy sólida.

Asimismo a la RDA se mandaron a construir unos buques pequeños denominados “Cutters” de pesca por la popa pero cuyo único objetivo era producir harina de pescado en una pequeña planta que tenían. No recuerdo si eran diez o quince pero sí recuerdo perfectamente que eran un desastre en todos los sentidos y cuando estuvieron en Cuba y por reclamaciones de garantía los alemanes tuvieron que llevárselos a Veracruz, México para tratar de subsanar en los astilleros de dicho puerto todos los defectos y problemas que tenían dichos buques pero nunca, no obstante las reparaciones realizadas, estos buques fueron gran cosa.

Nota aparte merece señalar la construcción de noventa buques camaroneros hecha en España con los cuales se formó una flota aparte radicada en el antiguo Muelle de Paula. En estos buques españoles pequeños la refrigeración era por hielo como usualmente se usa en este tipo de embarcación. Posteriormente se añadieron los camaroneros hechos en Francia que eran de mayor tamaño y con bodegas refrigeradas. Esta flota tuvo un mejor desempeño.

Con respecto a los buques atuneros posteriormente se radicó en Las Palmas de Gran Canaria la operación de los mismos y con lo cual se mejoró su operación.

Los buques arrastreros grandes poco a poco se fueron desactivando o se amarraron en el puerto de La Habana pues entre otras cosas las limitaciones de las zonas de pesca internacionales impidieron su adecuada explotación.

Quiero finalmente expresar que creo que el sector de la pesca en nuestro país fue uno en los que se hizo una mayor inversión de los recursos de Liborio sin haber hecho por profesionales y con sentido realista y no chovinista un adecuado análisis de qué inversiones eran las realmente necesarias pues, por ejemplo, la pesca de plataforma y del golfo considero no tuvieron un adecuado desarrollo.

En fin que si se saca la cuenta de lo que produjeron estas grandes flotas y de lo que costaron, el resultado sería de una pérdida inconmensurable que ningún capitalista hubiera podido afrontar. Si por otro lado se argumenta que el objetivo era darle al pueblo comida y no obtener beneficios yo digo que con mucho menos de lo que se invirtió en la pesca se hubiera podido comprar en el mercado internacional pescado de calidad que alcanzaría para estárselo suministrando todavía a estas alturas.

Saludos a todos los marinos y a los de la pesca en especial1

 Parte II

Al hablar sobre la Flota Pesquera Cubana hay que hacer una separación entre la Flota Pesquera de Plataforma y la Flota Pesquera del Alto. A la primera corresponde la pesca que tradicionalmente se ha hecho en la plataforma insular de la Isla así como en la plataforma de las costas de México para ello básicamente se han usado embarcaciones construidas en los astilleros cubanos bien sea de madera, plástico o acero. Estas suelen ser embarcaciones pequeñas y las campañas de pesca son de pocos días excepto cuando se faena en el Golfo de México para lo cual se emplea más tiempo.

El desarrollo de la pesca de plataforma tiene que basarse en primer lugar en los estudios científicos que se hagan sobre cuales son las capacidades explotables de pesca en nuestra plataforma de manera de incrementar la producción sin afectar al ciclo evolutivo de los cardúmenes. Igualmente hay que tener en cuenta cuales son las capacidades disponibles para nuestro país en las zonas pesqueras mexicanas.

Una vez determinado lo anterior debe revisarse el parque de embarcaciones disponibles para determinar cuales deben sustituirse y cuales deben repararse así como emprender un programa de construcción naval que satisfaga las necesidades del sector. Es muy importante que al construir las nuevas embarcaciones las mismas se hagan acorde a los parámetros que realmente son necesarios para cumplir los objetivos que se persiguen y no para después decir que tenemos los barcos más grandes del mundo, los que mayor potencia tienen, etc. gastando un dineral en cosas que no tienen rendimiento real en lo que se va a hacer. Este es un viejo mal que hemos padecido y por el cual hemos pagado un precio muy alto.

Paralelamente al programa de nuevas construcciones se deben crear o reacondicionar los talleres de reparaciones que permitan dar el mantenimiento adecuado a la flota.

En todo este programa de desarrollo de la flota de plataforma debe tenerse muy en cuenta el brindar a los hombres que desempeñan estas tareas en la mar adecuadas condiciones de capacitación, seguridad y estándar de vida apropiado a bordo de los buques.

Nada de lo anterior tendrá un resultado satisfactorio si los hombres que deben realizar las tareas en los distintos niveles carecen de un adecuado estímulo acorde con su valor productivo.

El otro segmento de la flota pesquera corresponde a lo que se llama la Flota del Alto integrada por los buques arrastreros y atuneros que faenan en mares lejanos de nuestra Isla cuyas campañas pueden durar de 3 a 6 meses. En este caso la situación a analizar resulta más compleja y para no hacer muy extensos estos apuntes lo dejaremos para una segunda parte a ser publicada más adelante.

 Parte III

Antes de redactar mis apuntes sobre la Flota Pesquera de Altura voy a relatar una experiencia personal que refleja la ligereza e irresponsabilidad con que se han tratado todos los asuntos relativos a nuestra economía y nuestro desarrollo y que han provocado la debacle tan lamentable en que el mal gobierno que tenemos en nuestra patria ha convertido a nuestro país.

A principios de los años 70 yo me encontraba en la Flota Cubana de Pesca pendiente de asignárseme un destino cuando en base a mi conocimiento técnico me asignaron a un grupo de trabajo (dos personas y yo) que estaba elaborando el plan de desarrollo perspectivo de la Flota Cubana de Pesca y esto lo estaban haciendo estos señores con unos mapas de los mares del mundo y una información suministrada por la FAO sobre las pesquerías en el mundo.

Para mi asombro el trabajo consistía en calcular una cantidad de buques arrastreros y atuneros pescando en diversas partes del océano y tomando como referencia la capacidad de bodega así calculaban lo que el barco iba a pescar e inclusive las especies. Esto parecía un juego de niños porque además ninguna de las otras dos personas tenía la menor idea de lo que era un barco ni de las capacidades reales de captura que podían tener. Pero al final y en contra de mi oposición se elaboró ese plan perspectivo adornándolo con palabras y frases bonitas y así mismo se elevó a las instancias superiores del gobierno las cuales tomaron como válido ese trabajo. Hoy todavía me parece mentira.

Después de la anécdota anterior pasamos a nuestros apuntes sobre como vemos el futuro de estas Flotas en la práctica inexistentes actualmente. O sea, todos estos buques arrastreros y atuneros habrá que mandarlos a construir de momento en el extranjero por su tamaño y complejidad tecnológica pero para ello habrá que determinar lo siguiente.

En el caso de los buques arrastreros por la popa habrá que determinar primero en que zonas y en que volumen podrían ser utilizados estos buques pues estos barcos sus zonas de pesca por la característica de su trabajo tienen que operar en las grandes plataformas costeras las cuales hace ya mucho tiempo que los países limítrofes las tienen restringidas y en algunos casos se asignan cuotas en base a la participación histórica que distintos países han tenido en las mismas.

En segundo lugar hay que determinar el tamaño y tipo del buque arrastrero que se adecue a nuestras posibilidades reales para este tipo de pesca, o sea, y esto es muy importante que las dimensiones y capacidades de los buques se determinan en base a las capacidades reales de pesca de los mismos y no para decir que tenemos los barcos más grandes y más modernos del mundo y que nos han costado millones de dólares. Eso no lo hace ningún armador en el mundo con dos dedos de frente y esto fue lo que se hizo en el pasado cuando se mandaron a construir en España una serie de buques arrastreros enormes con los equipos más sofisticados del mercado para al final el producto de su captura nunca alcanzó ni para satisfacer el mercado nacional ni para pagar el costo de los mismos.

El otro segmento de nuestra Flota de Altura lo constituye la pesca de atún para lo cual en nuestro caso siempre se han utilizado buques atuneros palangreros (long liners). En sus comienzos se utilizaron cinco barcos atuneros hechos en Japón con capacidades y características muy acordes a sus posibilidades y siempre utilizando a bordo de los buques asesores japoneses expertos en este tipo de pesca. Pero después empezaron los inventos cubanos y se nos ocurrió mandar a construir en España 20 buques atuneros pero no como los de los japoneses sino más grandes enormemente más grandes y menos marineros por cierto.

Aquí de nuevo se cometió el error de en vez de actuar como actuaría un armador en cualquier parte del mundo lo hicimos con el chovinismo propio del sistema imperante en nuestra patria para decir que teníamos los barcos atuneros más grandes del mundo aunque nunca fuimos capaces de llenar sus bodegas.

Aquí la situación es distinta que con los buques arrastreros pues el atún no se tiene que pescar cerca de las costas sino en alta mar y por lo tanto hay menos limitantes que en la pesca de arrastre.

Finalmente y esto aplica para todos los segmentos de la pesca sea de plataforma o sea del alto. Los criterios para determinar los volúmenes de captura así como los tipos de buques a ser utilizados tienen que partir de un análisis serio y científico y no ser producto de la improvisación y de la irresponsabilidad pues tenemos que ser capaces de hacer un uso adecuado de los medios que en el futuro se asignen para el desarrollo de las flota pesquera que indiscutiblemente será un sector muy importante por la cantidad de personas que se pueden emplear así como por los resultados económicos favorables para el desarrollo de la economía y de nuestro país.

Manuel Fernández
manuelfdez@circulonaval.com

Comentarios

Pregunta para nuestros visitantes a ver si alguien se acuerda cuál era el nombre de la institución (que estaba en "Playa Habana"--entre Santa Fé y Baracoa, la cual empezó el apoyo a la Industria Pesquera--me parece que en unos de los Rumbos originales hubo algún escrito sobre esto. Saludos//Ed Porro

Buenos días, muy acertado y correcto el comentario final por el Capt. A. Vazquez sobre una posible futura Flota Pesquera en Cuba.

La idea es correcta, ahora bien hay que apartase de los conceptos de la llamada Flota Pesquera creada por el actual gobierno, la cual no fue mas que una pantalla para espionaje y actos subversivos a nivel mundial y sirviendo de cómplice de los rusos, y además vendiendo los mejores productos fuera del país, dejando lo peor para consumo nacional.

Hay que reactivar los convenios con los Estados Unidos a fin de volver a trabajar las áreas del Golfo frente a Sanibel y Sarasota, las cuales fueron bien fructíferas- la Marina de Guerra tiene una misión de apoyo técnico y de desarrollo profesional a la Industria Pesquera Nacional--ojalá que se pueda hacer--esto en principio se hizo en el 1956 a través del BANFAIC que trajo el primer barco moderno el cual fue el "Bacaladero #1", el cual solo dio uno o dos viajes a Terranova, pero nadie quería navegar en el--tambien y mas importante se trabajó en la modernización de la vieja flota pesquera, dando créditos a fin de convertir los "viveros" a "neveros", pero todo eso se paralizo cuando se agudizo la situación en 1957...ojala se pueda hacer algo en el futuro.
 Saludos Capt Ed Porro

Estimado Fernández:  Luce que las autoridades socialistas tienen una economía muy distinta a la de los países capitalistas, ellos le dan más importancia a la política que a la economía por eso quiebran la mayor parte de sus industrias.  El costo de todas estas operaciones y la eficiencia empleada a fin de que produzcan utilidades es un factor de poca consideración para ellos y esa es la causa de los fracasos.

En mi opinión en los futuros proyectos de pesca que se hagan en Cuba se deben de crear empresas con capital mixto del estado y privado a fin de iniciar las operaciones, lo primero es diseñar con nuestros arquitectos buques prototipos para nuestras operaciones y fabricarlos en nuestros astilleros poniéndolos a funcionar para determinar si son los adecuados e ir mejorándolos con nuevos diseños, después formar y entrenar las tripulaciones y adecuar los equipos y avíos usados para la pesca.

Todo estos tiene un costo el cual se debe de minimizar y de acuerdo con el mercado iniciar las operaciones en pequeña escala y a medida que se vean los buenos resultados ampliarlas.  El bottom line es que al final deben de haber utilidades y no pérdidas a no ser que el Gobierno absorba estas pérdidas creando subsidios para poder alimentar a la población.
Capt. Andrés Vázquez

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